Meditación: un camino hacia la paz interior

A lo largo de la historia, la meditación ha sido parte integral de muchas culturas. Los registros indican que la meditación se practicaba en la antigua Grecia y la India hace más de 5.000 años. En la religión budista, la meditación es una parte importante de su práctica espiritual. En China y Japón se practican diferentes formas de meditación, y el cristianismo, el judaísmo y el islam tienen tradiciones similares a la meditación. La palabra meditación proviene del latín ‘meditari’ que significa: ejercicio, dar vueltas a algo en la mente, pensar, considerar. Se define como ‘dirigir conscientemente su atención para alterar su estado mental’.

La meditación es una de las terapias alternativas comprobadas que en los últimos años se han clasificado dentro de las terapias de medicina cuerpo-mente. Sigue ganando popularidad, ya que cada vez más expertos en salud creen que hay más en la conexión entre la mente y el cuerpo de lo que la medicina moderna puede explicar. Se ha demostrado que la meditación ayuda al sistema inmunológico y mejora la actividad cerebral, según los investigadores. Cada vez más médicos recetan la meditación como una forma de reducir la presión arterial, mejorar el rendimiento del ejercicio, para las personas con angina, para ayudar a las personas con asma a respirar mejor, aliviar el insomnio y, en general, relajar las tensiones cotidianas de la vida. Muchos hospitales ahora ofrecen clases de meditación para sus pacientes debido a los beneficios para la salud. Todos promueven la salud fisiológica y el bienestar.

Tradicionalmente, la meditación se ha utilizado para el crecimiento espiritual, pero más recientemente se ha convertido en una herramienta valiosa para controlar el estrés y encontrar un lugar de paz, relajación y tranquilidad en un mundo exigente y acelerado. Los beneficios que resultan de la meditación incluyen: curación física y emocional; aliviar el estrés, el miedo y el dolor; respiración mejorada; desarrollar la intuición; relajación profunda; explorar realidades superiores; encontrar guía interior; desbloquear la creatividad; manifestando cambio; limpieza y equilibrio emocional; y profundización de la concentración y la percepción.

La meditación provoca muchos términos descriptivos: quietud, silencio, tranquilidad, paz, quietud y calma. Todo contrarresta el estrés y la tensión. Lama Surya Das en su libro Awakening The Buddha Within dice: “La meditación no es solo algo que hacer; es un método de ser y ver, una forma incondicional de vivir momento a momento ‘. En otras palabras, aprender a vivir este momento porque este momento es todo lo que tenemos. Se cita a Henry Winkler diciendo; ‘La primera responsabilidad de un ser humano es darse la mano’. La meditación es una oportunidad para ‘darnos la mano’ de una manera segura y sencilla y para equilibrar nuestro bienestar emocional, mental, físico y espiritual.

La meditación adopta muchas formas en la sociedad actual. Todos tienen algo en común. Utilizan técnicas de concentración para aquietar la mente y detener el pensamiento. Existen varias prácticas, como cantar (Mantra), centrarse en los centros de energía del cuerpo (Meditación Chakra), respiración, atención plena (Mahamudra), bondad amorosa, sentarse formalmente (Vipassana), prácticas expresivas (Siddha Yoga) y caminar, por nombrar algunos. de los estilos. Pruebe cada estilo y vea lo que funciona para usted o puede alternar entre las técnicas de vez en cuando. Para los propósitos de este artículo, discutiré Mahamudra y la meditación caminando.

Pasos prácticos para comenzar a meditar

1. Encuentre un lugar donde haya pocas distracciones externas. Un lugar donde se sienta emocionalmente cómodo, seguro, alejado de la presión y el estrés es el lugar óptimo.

2. Use ropa holgada y siéntese o recuéstese en una posición cómoda.

3. Planee meditar en un área cálida y cómoda. Es posible que desee tener una manta o una cubierta ligera, ya que algunas personas experimentan una sensación de frescor cuando no se mueven durante un período de tiempo.

4. Las velas se pueden utilizar para centrar la atención en la tarea en cuestión. Si los usa, recuerde tener cuidado y apagarlos antes de salir de la habitación.

5. La relajación es un componente clave de la meditación. Tómese unos minutos para lograr un estado de relajación respirando profundamente por la nariz, expandiendo sus pulmones y diafragma. Aguante la respiración durante unos segundos y exhale lentamente por la boca. Haga esto varias veces hasta que se sienta relajado.

6. La música tranquila y relajante puede ser útil para inducir un estado de tranquilidad y relajación.

7. Si tiene hambre, coma algo, ya que no es necesario meditar con el estómago completamente vacío.

8. Deje de lado sus expectativas y no se preocupe por hacerlo bien.

Meditación

Mahamudra es la forma de meditación que es una forma de realizar las actividades diarias en un estado de atención plena. Es la meditación integrada en todos los aspectos de nuestra vida. El siguiente ejercicio es uno que puede hacer en cualquier lugar para crear una sensación de paz interior. Es particularmente útil para esos momentos en los que está atrapado en el tráfico, esperando en la fila en la tienda de comestibles o banco, en la oficina cuando los días son agitados o cuando está recogiendo a los niños de la escuela o actividades extracurriculares. “Lo que hago hoy es importante porque estoy cambiando un día de mi vida por eso”, escribió Hugh Mulligan. La meditación nos ayuda a recordar detenernos y ‘oler las margaritas’.

Empiece por respirar profundamente. Respire profundamente y, al hacerlo, expanda los pulmones y el diafragma. Aguante la respiración durante unos segundos y exhale lentamente por la boca. Concéntrese en su respiración y aclare su mente. Haga esto varias veces hasta que sienta que su respiración se hace más lenta y una profunda sensación de paz llena su cuerpo. Sienta conscientemente la paz impregnando su cuerpo. Deje caer los hombros y conéctese a través de la parte superior de su cabeza a la Energía Universal. Repetir. Si lo desea, envíe paz a quienes lo rodean conectándose con sus corazones con luz y amor.

Meditación caminando

Una meditación caminando es simplemente un ejercicio de conciencia. Hay cuatro componentes:

· Tomar conciencia de su respiración,

· Observe su entorno,

· Estar atento al movimiento de su cuerpo, y

· Tómese un tiempo para reflexionar sobre su experiencia cuando regrese a casa.

Para practicar la ‘caminata consciente’, lleve la conciencia a caminar donde quiera que se encuentre. Fíjate en tu respiración. ¿Está tomando respiraciones breves y superficiales sin siquiera saberlo? Si es así, respire profundamente varias veces y céntrese en su cuerpo y en el momento presente. Aprecia el maravilloso cuerpo que tienes y la bendición de poder caminar.

Observe su entorno. ¿Qué estación es? Tómate unos minutos para escuchar los ruidos que te rodean. Sienta el viento, el sol, la niebla, la lluvia o la nieve en su rostro. Mire a las personas, animales, pájaros, cielo, árboles y edificios a su alrededor. Inhala y exhala y date cuenta de que eres una parte integral del medio ambiente.

Presta atención a tu cuerpo. ¿Tiene tensión en los hombros, el cuello, el plexo solar, la espalda baja o las piernas? Respira en cualquier área donde sientas tensión y deja que se drene hacia la Tierra. A continuación, preste atención a su postura. ¿Estás erguido y alto o encorvado? Camine de una manera que le resulte cómoda con el cuerpo suelto y en alto. Camine con dignidad y confianza, un pie delante del otro y preste atención a la experiencia del movimiento. Puede caminar conscientemente en cualquier lugar, a lo largo de una acera, pasear a su perro, en el centro comercial, a lo largo de los pasillos en el trabajo. Simplemente recuerde estar en este momento, dando cada paso como viene. A algunas personas les resulta útil repetir un mantra (los mantras son palabras sagradas que se repiten para enfocar la mente). También puede utilizar una variación del mantra para caminar contando sus respiraciones. Camine más despacio de lo que suele hacerlo y cuente cuántos pasos toma para inhalar y cuántos pasos para exhalar. En este tipo de meditación, su atención se centra tanto en sus pasos como en su respiración, uniendo un maravilloso equilibrio de tranquilidad y conciencia.

Tómate un tiempo para reflexionar sobre tu experiencia cuando regreses a casa. Cinco o diez minutos cierran su caminata y brindan la oportunidad de hacer la transición de este ‘lugar de paz’ a las actividades cotidianas.

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