VIDA SUBLIME, SOLO SALIDA

Vivimos en un entorno abarrotado infestado de muchos vicios en forma de ‘si’, ‘peros’ y ‘por qué’, etc., todas causas de irritación y discusión. Nuestro cuerpo está formado por virtudes y vicios adquiridos a lo largo de la vida. Es necesario desarraigar los vicios, la inhumanidad, los males y embeber las virtudes para nutrir las partes vitales de nuestro cuerpo para llevar una vida sana, tersa y tranquila. Las palabras ‘si’, ‘peros’ y ‘por qué’, etc. son como un grano, cuando no se quitan de los zapatos (vida) inmediatamente, nos lastimarán gravemente a lo largo de la vida y retrasarán nuestra velocidad. Son como motas de polvo en los ojos, siempre irritantes. También estos son como una espina en nuestros pies pinchando con un dolor insoportable. Por lo tanto, debemos recoger esta cizaña y malas hierbas de nuestra vida para evitar paralizar y paralizar el espíritu. Tenga en cuenta que todo el mundo tiene que afrontar el resultado de sus propias acciones, individualmente. Ningún otro organismo es responsable de ello. Por lo tanto, debemos eliminar lo mismo para evitar la vida sedentaria. Si no estamos alerta y no nos preocupamos por mantener a raya los vicios, con el tiempo, pueden tomar forma fea más adelante y quitarnos los encantos de nuestra vida. La vida que se nos concede es un estado de despertar sin lugar para la pereza. Sírvete de ti mismo, dijo Swami Vivekananda. Así que levántate pronto de tu letargo. Mark Twain ha dicho acertadamente: ‘Es su entorno humano el que crea el clima’. Levántate pronto de tu letargo. Mark Twain ha dicho acertadamente: ‘Es su entorno humano el que crea el clima’. Levántate pronto de tu letargo. Mark Twain ha dicho acertadamente: ‘Es su entorno humano el que crea el clima’.

Echemos poca luz sobre nuestros principales vicios. Estos son la lujuria, el ego, el apego, la codicia, el egoísmo, la ira, la envidia, la argumentación, la pereza, la rivalidad con los demás, los prejuicios, la visión desequilibrada, el antagonismo con los demás, el servilismo de alguien, etc. Una persona infligida con vicios demuestra que carece de fe implícita y visión en cada cosa y su vida no tiene propósito y está llena de grietas y dudas que lo llevan al mundo inferior después de reducir lentamente su vida. Los vicios se inmiscuyen en nuestras vidas en forma de baches y baches de vez en cuando debido a nuestro descuido. Estos son de muchos tipos y tamaños que deben erradicarse antes de que levanten su cabeza de hidra en cualquier momento y envuelvan nuestras vidas. Se deben eliminar todo tipo de cardos que pellizcan, de lo contrario la vida se volverá angustiada en lugar de deslumbrante.

Por otro lado, una persona que absorbe virtudes prospera en la vida, ya que las virtudes son como adornar la vida con lentejuelas y tachonar con gemas brillantes para una navegación suave, saludable y progresiva. Uno puede alcanzar excelentes cualidades sólo si, sinceramente, abandona los vicios. Algunas de las virtudes son compasión, paz, amor, humildad, perdón, determinación, contentamiento, control y dominio de los sentidos, realización de Dios, elevación de la sociedad, interconfesional, hermandad, concentración, naturaleza altruista e inmaculada, discernimiento, moderación, actitud positiva. actitud y esperanza que es fundamento de la vida, etc. Las virtudes castigan nuestro carácter y santifican el alma haciendo digna nuestra vida presente y futura. Para lograr este propósito, nuestra crianza debe ser perfecta, como separar piedras y paja (vicios) del trigo, etc. mediante aventado y tamizado. La gente virtuosa renuncia todo al destino con fe firme en las decisiones del Todopoderoso. Ganan por medios justos solo para ganarse la vida, ayudan a los necesitados y actúan con sensatez en cada acción y trato. Estas personas usan palabras agradables y elaboradas en su idioma. Sus atributos son puros y solo brindan verdadera felicidad y paz. Tal personaje lleva a uno al reino de Dios dejando dulces recuerdos en este mundo.

En primer lugar tenemos que desintoxicarnos de la escoria de nuestros vicios en nuestro cuerpo. La única forma de eliminar los vicios por completo de nuestra vida es resolver todos los días, con fuerza de voluntad y mente pura, hacerlo. Al absorber este hábito de manera persistente y concentrar las energías, como cargar las baterías de nuestra vida, de vez en cuando, hará el truco para un funcionamiento suave. La eliminación de ‘si’, ‘peros’ y ‘por qué’, etc. (vicios) elimina muchos rizos de nuestra vida y alisa las arrugas.

Uno no debe olvidar el famoso adagio: ‘Lo que siembres, así cosecharás’. Cuando Dios habita dentro de ti, todas tus acciones se fortalecerán automáticamente. También Dios nos ha dado esta preciosa vida y si no lo hemos realizado con nuestras virtudes y discernimiento, entonces no hemos logrado absolutamente nada. El discernimiento entre lo bueno y lo malo es como observar y reconocer las dos caras de una moneda, el anverso y el adverso para minimizar nuestras preocupaciones con previsión. Con cualidades virtuosas nuestra vida se volverá melodiosa. Tulsidasa dice en una de sus coplas: ‘Los tontos siguen los vicios del Mahabharata en lugar de los ejemplos virtuosos del Ramayana’. En cualquier etapa de la vida en la que nos encontremos, todavía es hora de ajustar nuestros cabos sueltos para que salgamos con esperanza. No debemos alimentar los sueños falsos y quedar atrapados en nuestra trampa hecha por nosotros mismos, donde la salida se vuelve difícil. Además, no debemos visualizar los problemas de antemano sin ninguna base y razón y actuar con negatividad. Espere pacientemente para planificar hasta que llegue el momento de ‘cruzar el puente’. Al contrario, debido a nuestras virtudes, las manos propicias del Señor siempre permanecerán sobre nuestros hombros. Si acumulamos solo las virtudes en nuestra vida, es posible que no llevemos la insoportable carga pesada de vicios al final de la vida. Un gran y famoso laureado y visionario, Shri HanumaPoddar, ha dicho con razón: “Las enfermedades no pueden ser erradicadas únicamente con medicamentos y hospitales. La erradicación de las enfermedades solo es posible mediante el control de los sentidos y la pureza de la mente, que garantizan nuestra salud física, mental y espiritual. ”Las virtudes y el buen carácter son las gemas incomparables de nuestra vida. Nuestra vida aburrida y estéril comenzará a florecer. La dirección de nuestro pensamiento y nuestra vida cambia para mejorar. Es posible que uno se convierta en un apstóteles de cambio / transformación. Ore a Dios por su sabiduría y sublimidad.

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